En realidad, la literatura es un gran chiste que hay que seguir, y en el que uno descubre cómo no tenerles miedo a los grandes nombres, a gente que escribió grandes obras pero que no tenía con qué pagar el alquiler, le dolían las muelas o tenía problemas con sus hijos. Eventualmente uno descubre eso, que la cultura universal con mayúsculas es una versión de lo que nos ocurre todos los días. Es apasionante, en especial cuando lo descubren lectores jóvenes, que de pronto ven que un pensamiento que tuvo Quevedo o Nabokov lo tuvieron ellos también, sólo que los autores tuvieron las palabras justas para expresarlo. Para eso, al final, sirve la literatura, para descubrir lo que ya sabemos.
Alberto Manguel
¿Por qué?
Elegimos nuestro camino a lo largo de interminables estanterías seleccionando este o aquel volumen por ninguna razón claramente discernible: por la cubierta, por el título, por un nombre, por algo que alguien dijo o no dijo, por una corazonada, por capricho, por error, porque creemos que podemos encontrar en ese libro un relato, un personaje o un detalle determinados, porque creemos que fue escrito para nosotros, porque creemos que fue escrito para cualquiera menos para nosotros y queremos saber por qué hemos sido excluidos, porque queremos aprender, o queremos reír o queremos entregarnos al olvido.
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Alberto Manguel en La biblioteca de noche.
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Alberto Manguel en La biblioteca de noche.